This review was written originally on Rate Your Music a day ago. I guess you could say this review got me on here. If you want a coherent review, check out Nestor's, this is a tangent/rambling about how this album, but mostly one song make it the fucking best for me.
So yeah, this is probably the best album I've heard yet in my life. There is literally nothing I could add or subtract to this album. Their are literally moments of ecstasy littered throughout this, but none come close the to the entirety of Don, Aman, particularly it's lyrics. As someone who suffers from social anxiety disorder, it's impossible to not draw some sort comparisons between the lyrics and how it feels to have SAD.
Don stepped outside It feels good to be alone He wished he was drunk He thought about something he said And how stupid it had sounded He should forget about it
These few lines hit me and when I actually found out about my condition. Finding out about my disorder after feeling close to this song before knowing about myself felt very strange, like living with someone for years and years, enjoying only casual conversations only to find out they are exactly the same as you, on a perchance random day and staying up the entire night talking, feeling stupid for not knowing this before.
It makes me wonder if a member of this band has social anxiety disorder, there is no way that's not possible. This is an album that has a feeling like no other, a feeling akin to my disorder, full of isolation and crippling fear. It always wants to achieve these grand feeling, but it's own fears get in it's way. The same for me, I want this to be the best review ever, because I love this album so, and want to give back to it, but feel like I never will be able to, I'll just regret it because it's not as popular or as known, so all this energy is for nothing. In fact, this review may be deleted before it someone cares, or has even seen it.
Then I come realize the feeling of this whole album is consumed by social anxiety. I certainly can't give up hope because it feels like an extension of myself, I want to be the only one to listen to it cause it feels so real to me. Curious and playful at first, but then after feeling uncomfortable and unsure, lashing out and escaping, welcoming isolation, feeling regret for things in and out of your control due to isolation, feeling numb and useless thanks to said regrets, and building these little "things" up until you need to let it out any fucking way, and then cycle repeats itself.
But I can't stop attributing it to Don. Trying to be normal at a social gathering but not feeling comfortable, he "steps outside" in what feels like a struggle to survive, feeling "good to be alone", and taking a "deep breath" making him "determined to go back inside" in a bout of self-confidence, but finding that people stare at him "with eyes like the heads of nails", making him feel even more uncomfortable and getting Don to leave again even more desperate, driving, howling, laughing, feeling he knew what it was. Then another day passes and Don wakes and knows what he must do, stares into a mirror and sees himself, "his friend". He is his own best friend, his own worst enemy. He has a moment of self-realization, I also have one my own too.
I am Don, I am my own friend, I am my own worst enemy. I am Spiderland, I am my own friend, I am my own worst enemy.
In this fine blog you get the coverage of thee best rock n' roll you can find, however this blog is lacking in the queens English, the most bastardized language on this world. So I am here to provide my bad yet white-palpable reviews for you all. I got here by shoehorning my way in with these talented and passionate kids and I'll see how long I can last. I am a slightly anti-social kid who has a passion for rock and roll (we will see if I can expand this in no time), I'm just like any other indie rock fan.
*rimshot*
Anyway, my favorite types of rock n' roll include post-hardcore, post-punk/new-wave, shoegaze, dream/noise pop, and all types of noise. I like to avoid Progressive rock because I am the archetype punk kid who rebels against everything it is, but I do enjoy some. You probably won't see much metal either, the raging sound of cookie monster taking a shit doesn't appeal to me. Anyway, enough offending people and on to the reviews!
Comparado con el mediocre debut de 1989, la banda ha florecido y se encuentra mucho más ajustada que antes, con solo decir que la batería tiene aún mucho más fuerza, dominancia y claridad que antes (gracias a la mejorada producción). Esto es La Pestilencia en sus mejores años, mucho antes de que trabajaran con los productores de bandas como The Killers y Limp Bizkit: letras contestarías, influencia del hardcore americano, gritos desalmados y ningún vibrato pseudo-darketo de "si mi vida corre".
Puedo decir que prefiero mucho más el ataque agresivo que comienza con Soldado Mutilado, que los intentos vocales de death metal que escuchaban en el esfuerzo anterior. Las letras se oponen al estado guerrerista, sin pausas y yendo directamente al grano: "Por las medallas de tu país soldado mutilado, has sido condecorado, sin un brazo estas deformado, bendición te da la nación, Se sienten orgullosos de ti, que luchas por tu país, estúpido servil".
Musicalmente, las pistas de este álbum tienen un sabor muy ligero al death rock americano y no todas las canciones se apegan a la formula rápida y corta del hardcore punk.
Como un ejemplo, en Nerón Secuestrador el instrumento dominante es la batería, la cual no se mantiene en un ritmo 4/4 sino que improvisa de manera militaristica mucho antes de que entren las guitarras. Sobre esta improvisación, el vocalista Dilson Díaz narra una reflexión sobre la violencia en Colombia sin necesidad de seguir gritando para ser escuchado. De las canciones que más me llamaron la atención hasta el momento han sido la opresiva Desnutrición en Somalía y Estetica de Leche, en donde las guitarras se salen del marco para dedicarse a solos furiosos y bien ejecutados, en un juego continuo con el ritmo 4/4 de la batería y algunas improvisaciones aquí y allá, también se destacan las vocales de Dilson aquí más que en cualquier otro track, las cuales al final de este, llegan a un desesperado climáx.
En general, es un disco de destacar de la escena underground colombiana aunque la producción sigue siendo bastante cruda en ciertas partes y escuchado de principio a fin puede ser algo bastante repetitivo. Los tracks del final no son mucho de destacar pero eso sí, el disco comienza bien, por lo cual le daré un bajo 3.5; sé que es de lo mejor que he escuchado del punk colombiano pero todavía hay mucha debilidad en la música de esta banda.
Disco lanzado en 1981 por la legendaria banda Wipers, el cual se convertiría en disco de culto y que definiría una gran parte del sónido del underground Norte Americano de mitades de los ochentas a principios de los noventas...o por lo menos eso es lo que se suele decir por ahí. Bueno, estamos a principios de década y el punk se encuentra muy agitado en su desarrollo: unos yendo a la facción más inmediata, agresiva y rápida que se conocería como el 'hardcore' y los otros diversificándose de manera más sutil y altamente creativa del 'post-punk' (historia ya vieja, perdónenme que la repit-repit-repit-a tanto).
Como sabemos, el espíritu occidental en la música siempre ha sido destruir y construir, acabar con lo viejo y aplastarlo...y esto no sería diferente dentro del 'hardcore punk' gracias a bandas como Wipers.
Wipers, formada en 1977, había tomado una estancia radical frente a su imagen (cero prensa, cero fotos, cero videos y cero tours) para crear una mística alrededor de sus grabaciones, es decir, no había ningún tipo de decoraciones que distrajeran al oyente del contenido principal: la música. El rufian detrás este concepto era el guitarrista, líder y vocalista Greg Sage, acompañado por los músicos Sam Henry en la batería y el bajista Dave Koupal. Como era de esperarse, no se conformaron con sacar un disco rápido y agrésivo que los posicionaría como favoritos de muchos de los músicos de la oleada 'grunge' y 'alternativa' de los 90's ('Is This Real?') porque en este disco, el cual es el segundo, ya se habían percatado sobre muchas de las limitaciones del punk norte americano, y especialmente del 'hardcore', en donde solo importaba la rapidez de los instrumentos y la inmediatez del mensaje: se había convertido en un dogma similar al de Gran Bretaña.
La canción de entrada es No Fair, que inicia de inmediato con líneas de guitarra arañadas de manera gris y lenta. Un Sage fantasmal suspira varias líneas en donde hace un reclamo, se escucha el grito furioso de "IT'S NO FAIR" y la instrumentación enseguida explota en un frenesí digno de una danza mortal, se golpean notas en un piano de manera enfurecida a la distancia...y la canción se esfuma entre la niebla de manera inesperada.
La epica Youth Of America es introducida con un solo de guitarra esquéletico, que suena algo como a la banda 'Television' bajo los efectos del valium. La canción dura casi 11 minutos y es la absoluta anti-tesis de lo que estaba sucediendo en ese entonces, un huracán ruidoso que mezcla psicodelia, post-punk y hardcore con gracia y ferocidad, una gran cantidad de overdubs de guitarra en varias partes, un breakdown fabuloso que comienza a los cinco minutos y un mensaje positivo dirigido a la juventud, para levantarse ante tanta 'perdición' visible y sueño inducido por la sociedad. Wipers logró hacer el puente entre las facciones sonoras del post-punk y el hardcore, y el mejor ejemplo es esta obra maestra.
Taking Too Long, es una canción espectral y compleja, basada en una melodía de piano (que aparece al fondo de la mezcla). Tiene un refinamiento cercano a Wire de la era '154' y el coro es cortado de forma anti-climática dos veces, dando expectativa nerviosa hasta que el veneno finalmente es derramado casi al acabar la canción. Can This Be me acuerda un poco a lo que haría Husker Dü unos años más tarde, en combinación de guitarras ruidosas, musculares e inventivas y melodías completamente pegajosas. Pushing the Extreme tiene la vibra cadavérica de las canciones anteriores y se le inyecta más rabia, algo de masking al revés en ciertas partes para darle un efecto espeluznante y oscuro a la canción y para terminar Sage recita líneas que parecen salir de una vieja grabación de audio, frases para una posteridad, para un ahora misterioso.
Acabamos este viaje con When It's Over, aptamente titulada, dominada por fraseos de guitarra melancólicos y siniestros, Sage en vez de seguir gritando, recurre otra vez a un recitamiento escalofriante parecido al de un muerto viviente reflexionando sobre todo lo que vendrá, y de como '¡nos reiremos cuando todo acabe!'. Un álgido acorde de piano acaba el disco y no hay nada más que el eco de la música retumbando en nuestra mente...
Este es, de manera argumentable, uno de los primeros discos de post-hardcore de la historia.
Un EP fascinante, tal vez el mejor de los presentados por el lado del post-punk estadounidense, se puede decir que Signals, Calls and Marches inició, en cierta forma una era. Apareciendo alrededor del mismo tiempo que el segundo álbum de estudio de Wipers, Youth of America, ambas bandas tienen ciertos elementos transicionales entre la escena post-punk británica de finales de los 70s y lo que se daría en la escena underground estadounidense de los 80s. Por supuesto, Mission of Burma es, básicamente y con poca discusión, un acto post-punk, que tomó la energía y el espíritu de rebelión que el punk para llevarlo hacia nuevos horizontes, con progresiones de acordes y de tempo inusuales, en contaste con Wipers, que pese a ser uno de los primeros actos de punk aparecidos en los Estados Unidos, tenían un sonido mucho más relacionado con el hardcore, y por su evolución musical, se puede ver como a estos se les puede considerar como el primer acto de post-hardcore de la historia (cosa que puede ser discutible para algunos). Pero, pese a que difícilmente podríamos categorizar a Mission of Burma como una banda de post-hardcore, se puede decir que es innegable la influencia del grupo en algunos de los primeros actos de post-hardcore como Hüsker Dü, de hecho, no es para nada descabellado ver ciertas similitudes entre ambas bandas, las guitarras disonantes, los tiempos frenéticos, la energía mostrada por ambos conjuntos, la inclusión inclusive de instrumentales en sus álbumes, cosa poco usual en la escena punk, aunque claro, Mission of Burma no tenía la catarsis y el desgarro vocal que Bob Mould mostraría como cantante. Además, vemos trazos de Mission of Burma en bandas posteriores como R.E.M. o Pixies, o de la escena musical de Seattle de comienzos de los 90.
Mission of Burma proviene de las cenizas de Moving Parts, agrupación en la cual actuaron el guitarrista Roger Miller y el bajista Clint Conley, a los que, posterior a la desintegración de este grupo, se les unieron el baterista Peter Prescott y el manipulador de efectos de sonido e ingeniero de audio Martin Swope, con lo cual se conformó el grupo, que tuvo un éxito moderado en Boston (debido a la promoción que estos tuvieron en esta área) y una influencia (como ya se ha visto) en la escena “alternativa” norteamericana. Uno de sus primeros lanzamientos, hecho mediante el sello disquero Ace of Hearts, fue el EP Signals, Calls and Marches, que, lanzado a mediados de 1981, logró vender por completo su primera impresión de 10,000 copias para final de ese año. El EP sería re-lanzado en formato de CD en 1997, adicionando dos canciones de un sencillo que fue el primer lanzamiento de la banda, Academy Fight Song acompañado de Max Ernst (nombrada y con tema basado en el artista dadaísta).
Posteriormente, en 2008, el álbum fue remasterizado para su lanzamiento en Matador Records, incluyendo un orden de pistas ligeramente distinto al del CD de 1997, algunas canciones que no habían sido lanzadas previamente y un DVD con material en vivo, por lo cual este EP puede ser juzgado casi como un álbum de estudio. Este nueva versión comienza con el sencillo que cerraba la anterior, Academy Fight Song siendo casi como el himno del grupo, con una guitarra acústica que acompaña las secuencias inusuales de acordes de la eléctrica y coro que se le puede atascar a cualquiera, canción que está acompañada de la oda dadaísta Max Ernst, que, como se puede apreciar aquí, había sido interpretada desde la época de Moving Parts. La nueva edición añade Devotion, que sigue con la misma tónica que Max Ernst y bien pudo ser el lado B del primer sencillo en vez de esta y la más corta Execution tiene pasajes de guitarra y feedback ligeramente psicodélicos (junto a la manipulación de sonido a cargo de Swope). Después de estas rarezas pasamos a escuchar el contenido del EP original, que abre con el que puede ser considerado el otro himno de la banda, That’s When I Reach for My Revolver al ser una de las canciones más populares de esta y que ha sido covereado por múltiples artistas, con un poderoso bajo que prácticamente nos lleva a través de los coros y versos de la canción, de los cuales se ve algo de las influencias que Pixies tuvieron para su estilo “loud-soft-loud”. Mediante un sonido de bombo, se introduce a la segunda canción del EP original, Outlaw, que tiene algo de influencia disco en el ritmo, posiblemente tomado de los británicos Gang of Four, en adición a la secuencia de acordes características del grupo. Fame and Fortune tiene un interludo de ruido, disonancia y feedback que serían muy usuales en las composiciones de los neoyorquinos Sonic Youth, y de este se pasa el tema más abiertamente punk del EP, This Is Not a Photograph, del cual se puede decir era uno de los temas que posiblemente Hüsker Dü escuchaban mientras grababan Zen Arcade, por la intensidad de la grabación y por el frenesí de baterías. En contraste, pese a tener un beat punk algo frenético, Red tiene guitarras casi jangly, que serían propias de R.E.M., junto a otro puente disonante por parte de la guitarra y los efectos de sonido, hasta un coda en el cual el tempo se hace más lento que el resto de la canción. El EP finaliza con la nstrumental All World Cowboy Romance, un cierre un tanto climático que sin embargo deja al oyente pidiendo por más.
Decir que este es uno de los álbumes más emblemáticos del post-punk es muy poco comparado a todo lo que se puede decir de esta joya aural que apareció por 1983, mucho después que Unknown Pleasures, pero algo antes que Ocean Rain, como para ubicarnos en un cierto contexto cronológico. Pese a que The Chameleons nunca logró tener un gran éxito como contemporáneos como The Cure o los mismos Echo and the Bunnymen, su influencia y su importancia para bandas posteriores de post-punk (e inclusive actos de dream pop, género en el que a veces se mete a la banda de forma forzosa) y de la nueva ola de este género que aparecería posteriormente, a comienzos de la década del 2000 aún logra se hace sentir con fuerza. Parece en principio difícil de percibir para el oyente promedio, pero si uno es lo suficientemente cuidadoso para notarlo, se logra escuchar la innegable influencia de The Chameleons en la que es considerada la banda más representativa de esta segunda ola, Interpol, que obtuvieron el aspecto ambiental y etéreo de sus guitarras, teclados, y sonido en general del conjunto de Manchester, en vez de, cómo diría alguien inadvertidamente, del sonido más sónicamente oscuro y abrasivo de Joy Division (banda cuyo nombre, infortunadamente, se usó la década que acabó de pasar hasta el hastío para comparar a muchas de las bandas del nuevo post-punk que aparecieron).
Pero, dejando más allá las comparaciones pasajeras, The Chameleons era un grupo formado con miembros de múltiples bandas de Manchester en 1981: el bajista y vocalista Mark Burgess, los guitarristas Reg Smithies y Dave Fielding, y el baterista John Lever (que reemplazó al baterista original, Brian Schofield). La banda grabó un par de sesiones radiales para el legendario locutor y disc jockey británico John Peel en el 81 y en el 83, y en 1982 lanzó su primer sencillo In Shreds, acompañado de una primera versión de Less Than Human, que, siendo producido por el afamado Steve Lillywhite (que también había producido discos de Siouxsie and the Banshees, The Psychedelic Furs, XTC y de la etapa post-punk de U2 entre otros), fue también su debut en una gran disquera (Epic), pese a que no volverían a estar en una hasta el lanzamiento de su tercer álbum, Strange Times (sin contar con que los lanzamientos estadounidenses del conjunto se hacían por medio de MCA Records). El grupo luego entró al estudio en 1983 para la grabación de su álbum debut. De acuerdo a Mark Burgess en las liner notes del álbum, este fue grabado en un período de 5 semanas en los Estudios Cargo en Rochdale, a las afueras de Manchester, sitio de notoriedad a finales de los 70 debido a ser el lugar de sesiones de grabación para grupos del famoso sello discográfico Factory Records como Joy Division, OMD y Crispy Ambulance entre otras. Pese a que Lillywhite expresó interés en producir este nuevo álbum, este decidió posteriormente retractar su decisión para producir War de U2 y, debido a la insistencia de los múltiples productores que fueron sugeridos por parte de CBS para acortar la duración de las canciones a 3 minutos, el sello decidió librar al conjunto de su contrato, por lo cual eventualmente el sello independiente Statik se ofreció a financiar el álbum. La banda regresó a Cargo con su ingeniero regular Colin Richardson, y grabó el debut a un costo de 3,000 libras esterlinas, improvisando muchas de las canciones con base en una idea previamente escrita.
Script of the Bridge ofrece de apertura uno de los mejores riffs de guitarra escuchados en el post-punk, como parte de uno de los temas más populares de la banda, Don’t Fall, que nos ofrece un aperitivo de las cosas a venir, una perfecta canción de pop oscuro, un ritmo vibrante, guitarras con amplio delay que en un punto suenan un tanto punk, y un coro que tanto Bono como Ian McCulloch deben estar envidiando en secreto por no haber logrado escribir. Es, sin duda, un buen comienzo, que es seguido a su vez, con un percibido homenaje lírico a John Lennon (que fue inspiración musical para The Chameleons, como se vería posteriormente en su carrera), Here Today, que contiene un tiempo mucho más lento y desgarrador que el primer tema y sirve como transición entre los temas más aproximados al punk y los más etéreos del disco. La tercera canción del álbum es tal vez uno de los mejores temas de la banda, Monkeyland logra armar una tensión impresionante en sus misteriosos y lentos versos hasta llegar a uno de los más potentes coros del género, que describe a la vida como “just a trick of the light” (“un truco de la luz”) y una “optical illusion, like other optical illusions” (“ilusión óptica, como otras ilusiones ópticas”). Una serie de notas de teclados nos introduce a la que es considerada por muchos la obra maestra de The Chameleons (y, en el momento de escribir este artículo, después de escuchar Script of the Bridge en demasiadas ocasiones que ya ni recuerdo, mi canción favorita del disco), la apasionada Second Skin, que se puede describir como una alegoría a las experiencias cercanas a la muerte y sobre la inmortalidad, y es una canción increíblemente bien armada, que reduce el tiempo de un cierto beat punk, y le agrega un riff característico de guitarra, un bajo que conduce la canción a través de su travesía de siete minutos y que van progresando lentamente hasta llegar a un clímax junto con los teclados a partir del cual la canción comienza a desvanecerse lentamente.
Up the Down Escalator nos ofrece una excelente melodía, tal vez de las mejores de la agrupación, seguida de la lenta percusión semi-tribal de Less than Human, que parece casi una marcha hacia el desvanecimiento del tiempo que, como sugiere la canción, pese a que podrá alguna vez estar de nuestro lado, vendrá por nosotros: “Time he's on our side she said, but it makes no difference in the end, he's coming after you my friend” (“el tiempo podrá estar de nuestro lado, ella dijo, pero al final no hace ninguna diferencia, él vendra hacía ti, mi amigo”).Pese a que la melodía de Pleasure and Pain puede recordar un tanto a aquella de Here Today en un principio, da una cierta pauta para los codas e interludios de canciones posteriores en el álbum y sirve como preludio para la fastuosa Thursday’s Child, con los mejores ejemplos de pasajes en guitarra que Paul Banks “& Co.” tomarían para sus canciones, y un puente que solo aumenta el poder de la canción. As High as You Can Go es tal vez la canción más aproximada al punk en todo álbum, no solo musical sino también líricamente, hablando sobre “vender tu alma por fama y fortuna” en palabras de Burgess, y fue escrita de acuerdo a este en respuesta a lo ocurrido con CBS, mientras que A Person Isn’t Safe Anywhere These Days, tal como el título lo indica, agrega un leve tono de paranoia que refiere al ser atacado por extraños, y que tiene un impresionante final etéreo con guitarras que le dan algo de espacio para llegar a dimensiones de otro mundo.
Una figura de guitarra repetida da paso a Paper Tigers, que hace referencia a un incidente que la banda tuvo con Killing Joke previo a un concierto en el cual el conjunto iba a ser el acto de apertura de estos y su subsecuente retiro del evento. La melancólica (en tono) y majestuosa View from a Hill, que relata una experiencia psicodélica que Burgess tuvo mientras subía con los otros miembros una colina para tener una vista de los suburbios de Manchester y su subsecuente finalización con una combinación de una guitarra rítmica levemente distorsionada y un riff proveniente de la otra con efectos de eco dan el cierre a una de las mejores experiencias sónicas de la primera mitad de la década de los 80.
Esta critica es de un a compilación de tracks bastante largos, por lo cuál he de proceder a hacer una disección de estos de acuerdo con el orden en que fueron lanzados. Pero antes, daré un corto transfondo de quienes eran los que conformaban el grupo B.C. Gilbert & G. Lewis. Cuando se acabó Wire, el bajista Graham Lewis y el guitarrista (y manipulador de sónido/artista) Bruce Gilbert decidieron llevar el sónido previamente creado en Wire a algo más denso y artistico, algo que tal vez hayan diseñado para ser escuchado en galerías de arte al igual que en escenarios músicales. En 1980, estos dos personajes habían asistido a un toque de Bauhaus, en donde Ivo Watts-Russel también se encontraba, y este al darse cuenta de la presencia de ellos (y al ser un fan de la música de Wire) se acercó y entablaron una conversación, a lo cuál llevo a que Graham Lewis y Bruce Gilbert ofrecieran lanzar a través de la disquera algunas cosas que habían grabado hasta el momento.
Simultaneamente también habian formado un proyecto más 'estructurado' bajo el nombre de Dome, del cual también me gustaría compartir con ustedes en el futuro. Bueno, durante 1980 y 1981 lanzaron varios sencillos y un albúm, luego compilados en '8 Time'. Estos son los tracks:
Cupol |'Like This For Ages', 1980
A. LIKE THIS FOR AGES B. KLUBA CUPOL
El primer track comienza con un ruido vidrioso, que suena intencionalmente 'mal', luego siguen gritos irritantes y atonales, antes de que todo se vuelva un caos industrial. La letra habla de incoherencias paranoicas ('I've been eating trees, it's been like this for ages'). Aquellos que busquen melodías en este primer track, no obtendrán nada más que un dolor de cabeza (este track evita que esta primera parte sea de cuatro estrellas). 'Kluba Cupol' en cambio es infinitamente mucho más interesante: se toman algunas ideas usadas en el primer track para mezclarlas con sónidos más ambientales y tambores, vidrios y objetos cotidianos siendo golpeados de manera tribal. Dura 20 minutos y es completamente hipnotizante sin volverse cansador o 'pesado'. Se lo recomiendo a aquellos que les interese Nurse With Wound, Throbbing Gristle y Cabaret Voltaire.
B.C. Gilbert & G. Lewis |'3R4', 1980
A1. Barge Calm A2. 3. 4... B1. Barge Calm B2. R
El corto instrumental 'Barge Calm', suena como estar presenciando el trabajo de una mina industrial sumergida en la cueva de una jungla oscura (aún así simplemente sean cucharas y cajas de madera siendo golpeadas de manera robótica una y otra vez). 3.4... es un track electrónico ambiental y oscuro que se encuentra adelantada más de unos 20 años con relación al 'Glitch', asemejandose a algo de hecho por Oval, lo cual me resulta algo difícil de creer. El track suena algo apocaliptico, una banda sonora alternativa a una escena de 'Erasherhead'. Luego se regresa al instrumental 'Barge Calm' que ha sido alterado para sonar más frénetico y caótico, antes de adentrarnos al intro disonante de R, que es reminiscente a pedazos de chatarra hechos de ule siendo golpeados una y otra y otra vez.
Mientras tanto se escuchan voces sintetizadas en el fondo de la canción que se vuelven cada vez más prominentes hasta que el ruido 'metalico' cesa. Estas voces acompañadas luego por varios tracks de bajo y un timido sintetizador, dan la impresión de dos cosas: de estar flotando en el limbo y estar observando una operación médica en una clinica de la era espacial. Es como estar atrapado en la profunda oscuridad del universo...
B.C. Gilbert & G. Lewis |'Ends With The Sea', 1981
A. ENDS WITH THE SEA B. HUNG TO DRY WHILST BUILDING AN ARCH
El último sencillo lanzado en 4AD está diseñado a medida para ser repetido varias veces en un cuarto clinicamente blanco en donde yacen varias obras artisticas en exposición. Aunque también podria ser la visión de alguien en un mundo de post-guerra, altamente contaminado y por donde el protagonista de 'Ends With The Sea' mira por la ventana a un paisaje desertico parecido al de la portada de este sencillo. En más detalle, 'Ends With The Sea' comienza con un sónido interesante y acúatico de algun instrumento indigena, luego le sigue una instrumentación futurista, teclados que se confunden con guitarras altamente tratadas y un bajo imposiblemente profundo. Las vocales son entre agrésivas y cantadas. Siento que la canción también tiene aires 'arquitectónicos' (es algo dificil de describir, aunque tal vez se entienda al escucharla). Su conclusión es infernal, las vocales son manipuladas para que suenen como ambulancias borradas en la distancia.
El track dos es un instrumental tribal y minimalista, que crea un espacio asfixiante. Graham Lewis mientras tanto gime una melodía en el fondo, algo bastante extraña. Todo se acaba con el mar...¿o todos acabamos con el mar?