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Wednesday, 13 October 2010

Interpol - Precipitate

[calificación] 4/5

That rating could be given because of 'Precipitate' alone, a beautiful, mournful and incredibly heartfelt song with jangly dreamy guitars (a shame that Interpol has deleted it from their songbook), but this EP altogether is quite solid. 'Song Seven' is one of the darkest Interpol songs written, it's main structure based on octave chords which give it a Fugazi meets Chameleons/And Also The Trees feel, completely ethereal and sinister, giving it's way to a semi-punk recitation by Kessler and one of the few agressive moments of the man on any of the band's recordings. It is followed by a completely harrowing climax with a a tremolo guitar line that resembles a bit of the shoegaze tradition of the past. Then the EP is finished off with two early versions of 'PDA' (the second version) and 'A Time To Be So Small'; 'PDA' being played at a slower pace, with a dreamier arrangement but with the macabre undertones of the song kept completely intact.

It's an interesting version for sure but I prefer the more fiery, agressive, claustrophobic version featured in TOTBL. 'A Time to Be So Small' kicks off suprisingly with a voice samples recited by Carlos Dengler on both audio channels, and Paul Bank's extremely flangered voice, giving it a disturbing paranoid edge quite different to the version on 'Antics' (and if you think the closer of the aformentioned album is dark, give this first version a spin). It conjures visions of grey sea docks, contaminated waters, murders...the metropolis gone sour, ugly, rotting underneath the avenues and the dimly lit light posts. I think the song itself speaks about assinations made by the mafia (or political mafia?), and we are left with an asphyxiating and inconclusive ending that returns to the floating voice samples of Dengler. A great sign of things to come...

Federico Nieto

Saturday, 9 October 2010

XTC - Black Sea

[calificación] 4/5

El new wave en su gran parte, suele ser mirado en retrospectiva como si hubiera sido conformado únicamente por niños plásticos en bandas de pop disfrazados de revolucionarios, tocando acordes de guitarra pegajosas y abusando de la exagerada sobreproducción de los 80’s y los sintetizadores. Y en parte es verdad que el new wave fue una farsa tenía que ver muy poco con el punk, y también una etiqueta que no fue más que una etiqueta y no un movimiento importante dentro del rock, pero uno puede encontrar gemas rescatables dentro de tan maligna clasificación y una de estas gemas es XTC.

XTC es una banda que viene de un linaje que se retrocede a las bandas de pop de los 60’s, las ronchas guitarreadas del pub rock/glam rock y el toque despectivo característico del punk que fue madurando en vez de desaparecer completamente de la música de la banda, la cual para el punto en que lanzaron este álbum se había convertido en un muy energético y estrafalario pop progresivo. De hecho, creo que XTC eran de las muy pocas bandas de los 80’s que fueron capaces de construir melodías a partir de estructuras disonantes y bastante complejas (sí era una banda con músicos consumados), abrasivos pero completamente apetecibles y divertidos.

En “Black Sea” ya habían llegado a la sofisticación de este sonido, el cual abandonarían para re-inventarse completamente a una dirección más accesible y psicodélica pero no menos genial. Al poner play, somos recibidos por la melodía de la primera canción brevemente cantada acapella por el guitarrista Andy Partridge, proveniente de un LP rayado y viejo, luego irrumpidas por líneas de guitarra angulares a un ritmo muy dub y una gigantesca sección rítmica que dan a paso a la hipnótica y antemica “Respectable Street”, una canción algo brava, juguetona pero no furiosa, y podría hacer parte del repertorio de una banda de los 60’s que haya mezclado sus melodías para escribir una canción al estilo post-punk de la época. La letra critica la vida de los suburbios limpios, ricos y conservadores de una manera humorosa: “¿Para qué crees que compraron este carro? ¡Porque se dieron cuenta que esta es una calle respetable! Ahora hablan de abortos y proporciones cosmopolitanas a su hija…ahora hablan de enfermedades y cual posición de sexo le satisface mejor a su viejo.”

Luego disparan misiles pegajosos con “Generals Majors”, la cual explora los aspectos del disco-punk y algo reminiscente a un jangle pop progresivo, mientras que Andy Partridge recita melodías dulcemente infantiles en contra de la guerra de una manera ingenua pero divertida. Aparecen silbidos solitarios e irresistibles y luminosos rasgueos de guitarra acústica. Es seguida por la soleada y nerviosa, “Living in Another Cuba”, algo experimental pero con ganchos melódicos completamente intactos mezclados con instrumentación ska-pop-post-punk, algo de señales de radio pegadas en el fondo y un caluroso breakdown al buen estilo del dub combinado con vocales en coro retomando algo de la tradición cincuentera del doo-wop (y si, trata sobre la guerra fría).

Colin Moulding toma luego el liderazgo en la disonante, “Love at First Sight”, instrumentalmente inestable y con vocales surrealistas y graciosas, que la hacen en una canción new wave por excelencia. “Rocket From a Bottle” sufre algo de sobreproducción y no es tan brillante como las otras canciones, pero el lavado quasi-psicodelico y barroco de la melodía, y los instrumentos (incluyendo un piano ofuscado en el fondo) indican la muy próxima dirección de la banda.

Para “No Language In Our Lungs” siguen con un lenguaje neo-psicodélico, las melodías tensas y angustiosas son de texturas ácidas, las guitarras son caleidoscópicas y cristalinas, al estilo de bandas como Rain Parade o Soft Boys. Andy Partridge comenta de manera reflexiva que no hay manera correcta o completa de poder expresar lo que uno tiene en el corazón y en la mente, en un bloqueo desagradable y decepcionante pero que nos ha pasado a todos y que parece atormentar de manera exagerada a Partridge. “Towers of London”, es de las gemas pop de la banda y una de las firmas musicales de la banda, XTC en su forma más accesible aún, con letras que homenajean de forma venenosa a los olvidados constructores que murieron siguiendo órdenes de los monarcas para constituir la arquitectura de Londres.

La banda retoma la agresión y agresividad del disco “Drums and Wires” y la vuelven aún más sofisticada en “Paper and Iron (Notes and Coins)”, con pasajes ultra melódicos, torbellinos de guitarras en estacato y los ladridos entre cantados de Partridge, el muy extraño coro que contiene la voz arrastrada de Moulding mientras la banda marcha en el fondo gritando y gritando que el dinero ha confundido a las masas al punto de la irreflexión e ignorancia (en especie de continuación de “Making Plans for Nigel”). Excelente canción. “Burning With Optimism’s Flames”, es un breve número de power pop afilado, con una batería telegráfica, y una producción desorientada, con overdubs de voces bizarras que aparecen encima de las melodías de manera esporádica y guitarras estilo Pollock continuamente alternándose por los canales derecha e izquierda.

“Sgt. Rock (Is Going to Help Me)”, es una de las canciones más extravagantes y geniales que he escuchado hasta este momento. Suena como un primo muy lejano de Gang of Four y The Beatles, en parte con un pie en Sgt. Pepper’s (obviamente) y el otro en el futuro (ya saben de donde se inspiraron bandas como Futureheads o Maccabees). El disco finaliza de manera muy extraña con una desviación musical completa en “Travels in Nihilon”, una canción que mantiene un ataque de ritmos tribales, que a medida que se va desenvolviendo da a lugar a una sonoridad siniestra y atonal casi-gótica. Las vocales de Partridge y Moulding son absolutamente repulsivas (sin que eso sea malo), la letra ataca al movimiento punk y sus promesas de “revolución” y el bajo desciende y asciende de manera serpentina. Iguala a Joy Division con su “Atrocity Exhibition” y se adelanta en unos dos años a “Pornography” de The Cure…termina de manera misteriosa con la grabación de una ducha prendida (¿?).

Friday, 23 July 2010

Autolux - Transit Transit



|rating| 4/5


El hecho de que este disco lo escuche con anticipación de un mes no le quita valor alguno a mi disfrute por la música contenida adentro. Quiero también dejar muy claro que me importan un soberano pepino los opositores de las prematuras revelaciones de trabajos discográficos. Este nuevo disco de Autolux, previsto para Agosto del 2010 ha sido esperado por sus seguidores con mucha paciencia, después de que lanzaran 'Future Perfect' hace unos seis años. Muchos fans desesperados por escuchar algo nuevo comenzaban a hacer referencias al infame caso de 'Chinese Democracy'.

¿Y quién no se puede desesperar con un disco tan bueno y sincero como 'Future Perfect'? Claro en medio del plasticismo chic de bandas tan mediocres como Crystal Stilts, Dum Dum Girls y Blank Dogs (todas intentando revivir el noise pop/post-punk de mitades de los 80's sin revitalizarlo), Autolux promete una propuesta algo más refrescante y "sincera" por así decirlo. Entonces, ¿ha valido la pena esta espera?

Podría ser, definitivamente quieren seguir adelante y no quedarse en el mismo lugar, pero todavía se nota un poco de inseguridad a un cambio definitivo. El track 'Transit, Transit' tiene su vibra parecida a la música de Robert Wyatt (con trompetas incluidas), sin trazo alguno de las guitarras distorsionadas del debut. Es algo ligera, y hasta me hizo dudar un poco de la banda, pero después de repetidas escuchas promete bastante. 'Census' se asemeja algo al sonido previamente conocido de la banda, pero está vez Autolux se arriesga a incluir pasajes atonales, un teclado de juguete y las vocales cada vez más golpeadas y agridulces de Greg Edwards. Se va armando un aire casi sofocante, pero no completamente oscuro. De hecho se ha vuelto una de mis favoritas.

En varios de los tracks se del álbum se escucha una mezcla extrañamente balanceada de lo orgánico con lo electrónico, sin recurrir al barato y retrogrado electropop. Se logran visualizar en el aire atmosferas interesantes y tensas, cómo la de Highchair, la cual me podría imaginar como la banda sonora de una operación cirurgica macabra llevada a cabo por los agentes de las sombras de la CIA, o la densa Bouncing Wall, fácilmente llegando a ser la canción más experimental de este disco, introducida por una cascada de sónidos que jamás me esperaría que salieran de algún aparato electrónico, las dulcísimas rimas de receso de Carla Azar, una licuadora quemándose en el fondo y la sensación de que hay algún mensaje escondido debajo de todo ese destello, azúcar y crayones.



La necesidad de balada alguna es suplida por Spots, la cuál reemplaza el anterior pisoteo 'T. Rexiano' de "Great Days For The Passenger Element", por una desoladora canción de amor (?), con un gusto a algo de John Lennon & Co (¡con piano incluido!). En lo personal, no me gusta, no es de lo mejor que han hecho, es demasiado sobria y estéril. Por suerte, está el primer sencillo del álbum, Audience No. 2, la cual va por un lado reflexivo y gris (pero que no le quita lo memorable), seguida de la "me da igual" Kissproof, para luego dar a lugar al torbellino disonante de Headless Sky, el cual resulta el equivalente sónico de un ataque de vértigo en el "...País de las Maravillas" (¡ESCUCHEN ESTA!). Desafortunadamente el disco acaba en una nota débil, con The Science of Imaginary Solutions, una canción aburrida en donde lo único que vale la pena escuchar es la genial voz de Carla Azar.

En resumen, Autolux ciertamente ha refinado su sonido y ha logrado un balance entre experimentación y ricas melodías, aunque en cierto sentido este trabajo no se siente tan "lleno" o "cálido" como "Future Perfect". Hay un cierto aire frío y seco en estas canciones, también algo de inseguridad a una nueva dirección y por eso siento que este álbum es un 4, pero uno débil.

Amanecerá y veremos.

Escrito por Federico N.

Monday, 22 February 2010

Big Black - Atomizer





Jamás he escuchado sonar una guitarra tan brutal y despiadada en mi vida. 'Big Black' fue la primera banda de Steve Albini, famoso productor del underground y conocido en ciruclos musicales como uno de los pioneros de la primera oleada del post-hardcore. Aunque no se emocionen mucho, ya que este post-hardcore tiene más que ver con un sónido similar al de maquinarias pesadas e industriales y temas bastante peligrosos y controversiales, que los gritos desalmados y melodías de Embrace o Rites of Spring.

El albúm comienza con feedback lento antes de embestir al oyente con frialdad ruidosa, un drum machine sediento de sangre (sí así como lo oyen) y las vocales estilo hardcore de Albini, pero tratadas tan infinitamente a través de efectos de estudio que suenan más como las de un robot aullando de desesperación mientras es atravesado por vigas metalicas. Este es el track Jordan, Minnesota, el cual trata de un perturbador caso en esa región de Estados Unidos (busquen la historia de la letra) que sigue impune y enterrado gracias a la corrupción de ese país.

Escuchen Passing Complexion y preguntense como es que logran esos sónidos tan bestiales usando una guitarra eléctrica. Big Money, es una de las más 'normales' y pegajosas del albúm, mucho más 'escuchable' que lo demás, aunque las vocales se nos son dadas con efectos sombrios, Albini parece derretirse al frente de nuestros propios ojos, y no es una visión muy agradable que digamos. Kerosene, es una de las mejores canciones que jamás haya grabado Big Black y es altamente recomendada. El riff extraño que comienza la canción es como un vidrio siendo cortado por algo filudo de manera rápida y violenta, y la letra es desoladora, el sentimiento de inútilidad y alienación dentro de la sociedad Nortemericana llega al punto en que la juventud representada en la letra no tiene nada mejor que hacer que autoinmolarse. ¡Es absurdo!

Bad Houses es casi una balada y suena algo similar a lo que hubiera hecho alguna banda de post-punk unos pocos años atrás. Albini narra algo que no es muy claro, y da la impresión que trata sobre alguien siendo encerrado en el baul de un carro. Fists of Love es la más densa del albúm y de paso, la más insoportablemente robótica y fea. Stinking Drunk no es nada especial y en Bazooka Joe se repite la letra de manera monotona una y otra vez, dando un efecto interesante a la brutalmente ruidosa instrumentación, que tiene un tono medio mafioso.

Le sigue el track Strang Things, del cual Albini se ha sentido demasiado avergonzado de incluir en las distintas re-ediciones que ha tenido el albúm. Yo no le veo nada de malo a esta canción, tiene sus gang-vocals estilo punk, una voz medio zombie y extraña narrando algo inentendible, palmas siendo batidas a través de un sintetizador y unos pocos tonos de dub. Creo que es un buen track intermediario entre lo que vino antes y la rendición destructiva de Cables en vivo, cuya letra no recomiendo a ningún vegetariano.

De hecho, solía ser un favorito en vivo por su cercania sonora al hardcore y la agresividad con que eran gritadas las muy pocas lineas de la canción (las cuales se narran desde el punto de vista de un muy rústico 'white trash' que trabaja en un matadero). Sí este disco definitivamente es para muy pocos, pero para aquellos pocos es un clásico del 'underground' de los 80's en Estados Unidos, un poco antes de entrar de lleno a su brillante epóca dorada.

Por The Unnormal

Tuesday, 2 February 2010

Liars - They Were Wrong So We Drowned



Calificación:


Liars, comenzaron como parte de los muchos revivalistas de la década pasada y dos años después de un frenético, desafiante debut, en un acto de prevención decidieron tirar por la ventana la colección de discos que tenían de The Contortions y Gang of Four. Acto seguido, salieron del país y se refugiaron en una cabaña ubicada en una remota parte de Reykjavík. En este 'cautiverio' se dedicaron al estudio de artistas como Einsturzende Neubaten, Sonic Youth y This Heat.

Cabe decir que esto solo sucedió en mi retorcida imaginación...pero bueno, vayamos al grano y hablemos de la música de este álbum de una maldita vez. Cuando el álbum fue lanzado en el 2004 fue muy rechazado por la crítica y el público, muy seguramente porque la banda se había alejado bastante de su zona de confort y obviamente la gente esperaba algo similar a lo anterior, algo 'bailable' y 'angular' (aquello que ya se había vuelto una norma con las nuevas bandas que debutaban ese mismo año).

'Broken Witch', comienza con samples de un vidrio que se está limpiando, campanas de iglesia y el sonido de alguien jugando con el amplificador del bajo. El baterista entra a los pocos segundos, tocando como un hombre mutilado y al venir la guitarra, el ambiente se pone tenso. En cuestión de segundos, la banda ha creado su propio espacio negativo, un vórtice de malas energías (cabe notar que no están cantando, sino 'invocando' cosas de las que ni siquiera querríamos saber). Aún así, la letra habla de cosas como ser, 'osos' y 'caballos', para cambiar por un momento el tono perturbante de la música.

De las pocas canciones que mantienen algún vinculo con el pasado de esta banda, 'There's Always Room on the Broom', es la más bailable, aunque en esta ocasión las guitarras tienen ese tono medio glitch/electrónico de la banda No-Wave/Hardcore, Ex Models. Y en vez de gritar, sólo se dedican usar falsettos bastante extraños y cantos monótonos. Sigue avanzando el disco y los títulos de las canciones se vuelven tan extraños como cómicos, las canciones cada vez más y más embarradas. Para la mitad del disco, está 'We Fenced Other Houses With The Bones Of Our Own', obviamente influenciada por 'This Heat' y de manera muy improbable, por la batería crujiente del proyecto 'B.C. Gilbert y G. Lewis' (ex-miembros de Wire).

El que haya visto el estúpidamente humorístico video músical de aquella canción, inmediatamente habrá perdido interés alguno por la banda (yo, cuando lo vi, desafortunadamente perdí mi interés en ellos). Pero, he intentado quitar esas imágenes de mi cabeza y el resultado es asombroso, es una canción completamente tenebrosa (aunque con tonos no muy 'serios', sabiendo que Liars disfrutan bastante de esto). Otras canciones ['They Don't Want Your Corn, They Want Your Kids'] tienen letras absurdas como 'Madre, tengo que vender mi sangre: bienvenido a los tiempos duros'. Otras canciones son instrumentales bastante interesantes como 'Read the Book that Wrote Itself', en donde se mezclan sonidos de ambiente, pólvora explotando dentro de una cueva, tambores tribales y un lápiz escribiendo sobre un libro (¡Wow!).

¿Y, si 'Bauhaus' un día decidiera hacer un cover de 'This Heat'? Solo tenemos que cerrar los ojos y escuchar 'Hold Hands and It Will Happen Away'. Siguen entonces las dos últimas canciones, primero 'They Took 14 For The Rest of Our Lives', una canción con ritmo de telegrama, glitch, distorsión rompe-cráneos y una atmósfera completamente opresiva y desagradable (la letra habla de brujas ahogadas). ¿Oh y en donde estarán los órganos? pues en 'Flow My Tears, The Spider Said', una canción un poco fuera de lugar, que suena como un himno de alta-mar improvisado y cantado por traslucientes, podridos y barbudos fantasmas que se van esfumando en cuanto llega la madrugada (¿escuchan los pájaros?). Está es una experiencia completamente espeluznante...muy recomendada.

Wednesday, 27 January 2010

Siouxsie and the Banshees - The Scream



Calificación: 4/5

Entonces llegó The Scream a finales del año 78' y nadie estaba completamente preparado para los sónidos que se encontraban adentro. Estamos hablando de la banda Siouxsie and the Banshees pre-Budgie y pre-John McGeoch, con John McKay en la guitarra y Kenny Morris en la batería. Es una banda completamente distinta, más primal, agresiva, ruidosa, perturbante y obsesionada con el terror psicólogico de Hitchcock.

Despegamos con el track Pure, que se encuentra entre la oscuridad de Can en sus primeros estadios y Ash Ra Tempel: es una improvisación corta y caotica, con bastantes tonos germánicos. La guitarra de McKay invoca las energías psicodelicas de Michael Karoli, mientras que el bajo de Steven Severin se escurre como arena movediza. Las vocales de Siouxsie se vuelven dadaistas, se encuentran recortadas y superpuestas por todos lados mientras que la bateria de Morris se muestra silenciosamente amenzante, entre la luz apagada, sin liberar tensión alguna.

Una vez se logra desorientar al oyente se escucha el bajo disonante y lejano de 'Jigsaw Feeling', anunciando la marcha creciente y galopante de los tambores que recuerdan a alguna campaña de guerra al estilo de Ghengis Khan. La guitarra se vuelve brutalmente filuda y metálica (Keith Levene?), cada vez más ruidosa, cada vez más ruidosa...entra la voz teutónica de Siouxsie, que acuerda a Nico, Grace Slick y Bryan Ferry, todos al mismo tiempo. Se convierte en una pesadilla sonora, un canto del infierno: "one day I'm feeling total, the next I split in two...my brain is out of my head, there's nothing to prevent, the impulse is quite meaningless".

Las personalidades duales de Siouxsie son aulladas, sin ton ni son ni merced alguna y sin que a alguien le importe un carajo. Le sigue a este ataque, el minimalismo seco y ácido de Overground, que comparte la misma consciencia de contemporaneos como Wire. La lentitud con la que es entregada aburriría a más de un Punk de la epóca, que le hubiera importado más la rapidez del tempo que la letra de esta canción (anti-conformista en toda su esencia).

Carcass, es una canción más convencional, pero llena de horror en sus palabras, un cuento canibalistico que puede ser tratado de distintas maneras. Desde mi perspectiva puede ser sobre la vista de la mujer como un pedazo de carne o la de un carnicero que mata a personas en su pasatiempo para luego venderlas en su tienda. "Mother had her son for tea" : Es la que menos me gusta.

El bajo estático de Severin anuncia una vez más que estamos lejos de la seguridad. 'Helter Skelter' es una versión brutal muy distinta a la que alguna vez imaginaron los Fab Four y muy seguramente la versión que el demente de Manson alguna vez escuchó en su cabeza. Siouxsie, McKay y Morris se convierten una unidad glacial, y monotona cuando entran con la letra: 'When-I-get-to-the-bottom-I-go-back-to-the-top-of-the-slide'. De repente se convierte todo en un frenesí disonante, enérgico y lleno de adrenalina que definitvamente llega a su climáx cuando Siouxsie llena de odio grita 'Well you may be a lover but YOU AIN'T NO FUCKING DANCER!!!'

Excelente.

Sigue la balada psicódelica-punk de 'Mirage', un vórtice robotico, bastante pegajoso, que me imagino bailarian algúnos turistas delirantes en algún oasis en medio del desierto. Por cierto, tiene guitarra acústica, algo bastante anticuado para la epóca. Pienso que los Banshees expandirian los sabores pop/psicódelicos de 'Mirage' más tarde con la canción 'Christine'.

Después de otro momento más 'ligero', viene el ballet mecánico de 'Metal Postcard (Mittageisen)'. De seguro la más conocida de Siouxsie and the Banshees para cualquier fánatico del post-punk. Es una canción anti-fascista contada desde el punto de vista de uno de esos mismos muñecos de cuerda que hacen parte del Estado, Siouxsie siendo acompañada por un arreglo igual de robotico (ponganle atención a la percusión de Morris, que cumple de manera tremenda este papel). Afirmo con toda seguridad que esta canción sigue muy vigente hasta el día de hoy en que escribo esto (y otros más que seguirán).

De las más accesibles, 'Nicotine Stain' es la mejor, inmediatamente pegajosa y agresiva, aunque se encuentre más por los lados del Glam y alguna canción encontrada en el debut de PiL unos meses más tarde. Letra cortante y critica sobre la adicción al cigarrillo:

'...I’m so congested, Cos' north, south, east and west, Catarrh rests on my chest, Congealed and twisted, Cough up and shift it, But I can feel my lungs collapse, Sinking deep into my lap, I’m so useless.'

'Suburban Relapse' muestra temas recurrentes en varias letras de Siouxsie Sioux sobre el estilo de vida familiar y el rol de la mujer automatica en la sociedad como ama de casa. Las letras fueron inspiradas por la novela Stepford Wives. Esta es otra de las mejores canciones del disco y en donde cada vez más se hace evidente la influencia de Roxy Music (con saxo y todo caballeros). 'I was washing up the dishes, and minding my own business when my strrrriiiing SNAPPED!'. Paranoia y urgencia juntadas de manera perfecta. Morris decide pegarle primalmente a los patillos en cuanto se acelera la marcha y McKay no hace esfuerzo alguno en tratar de matizar su guitarra para la canción: suena tan brutal y oxidada como en todo el disco.

Finalizamos este viaje con 'Switch', una canción que marca casi los siete mintuos y que se muestra una versión embryonica del sónido de Siouxsie and the Banshees para el albúm 'Juju'. De manera extraña, McKay ha calmado sus tonos metalicos, por medio de efectos y la banda se convierte cada vez más fragmentada en sónido, mostrando todos los huecos de los espacios. El saxo es más prominente que en la canción anterior, la agresividad es lentamente apagada y nos encontramos más en un oscuro e inestable sueño simbolista que en una pesadilla.

No hay nadie que nos ayude en este momento, se huele la derrota y observamos como el mundo se consume en una versión digna de aparecer en un libro de Aldous Huxley. Los cientificos finalmente llevan a cabo los malignos sueños de aquellos a los que hemos temido durante tanto tiempo, y es inevitable lo que vemos, no lo podemos creer. Han creado el interruptor para apagar a toda la humanidad...y para apagar a las marionetas interpretes. Hemos dado fin a la visión.